Sin embargo, los investigadores policiales confirmaron que Arias salió de su residencia de Gurabo en compañía de su socio Luis Eduardo Méndez, de origen colombiano.
La Policía sostiene que por el rescate de Arias, sus captores reclaman un pago de US$5 millones, casi RD$300 millones.
El criollo es propietario de unas de las plazas más grandes que hay en el Cibao y de otros importantes negocios en la ciudad de Santiago.
Ayer el vocero de la Policía, coronel Frank Durán Mejía, reveló que uno de los primeros protocolos que verifica la Policía en estos casos, es precisamente percatarse de si tanto víctima como victimarios han salido del país “y hasta el momento no tenemos noticias de que esto haya sucedido”.
Diario Libre se enteró de que la Policía rastrea comunidades de la zona norte y que incluso se han hecho incursiones en fincas y lomas, con el fin de dar con el paradero del empresario secuestrado desde la semana pasada.
Hasta el momento se ha interrogado a varias personas, incluida la esposa del empresario, Yaneyva María Marcelino Álvarez, tipificada como la principal testigo.
Sin embargo, la Policía maneja el caso con cierta discreción.
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